La era de las gafas inteligentes está despegando, y Google claramente no quiere quedarse atrás. Según nueva información, está trabajando en una expansión significativa de su estrategia de inteligencia artificial. wearables y ahora también está apostando por el mundo de la moda de lujo. La compañía está colaborando con el grupo Kering, propietario de la marca Gucci, en una nueva generación de gafas inteligentes. Deberían llegar en 2027 y Google promete algo más que un simple producto tecnológico; quiere convertir las gafas de IA en un accesorio de moda que la gente realmente quiera usar a diario. Esto supone un competidor directo para las gafas inteligentes de Met y Ray-Ban, cada vez más populares. Google no solo apuesta por Gucci. Al mismo tiempo, está construyendo un ecosistema más amplio en torno a su plataforma Android XR y también está trabajando con socios como Samsung. Warby Parker o Gentle MonsterEl objetivo es bastante claro: crear toda una generación de gafas inteligentes en diferentes estilos y categorías de precios.
Si bien la gente solo saca sus teléfonos inteligentes del bolsillo en ciertas situaciones, las gafas son un tipo de dispositivo completamente diferente. Se usan en la cara, a menudo durante horas al día, lo que cambia radicalmente las reglas del juego. Con un teléfono, la mayoría de los usuarios perdonan un diseño deficiente o un tamaño mayor si ofrece buenas funciones. Esto no ocurre con las gafas. Por eso Google no intenta vender solo tecnología. Además de las funciones de IA, como un asistente de voz, traducción en tiempo real, una cámara integrada o inteligencia contextual, otros factores completamente diferentes, como la comodidad, la confianza, la apariencia y la moda en sí, serán clave. Si las gafas inteligentes se sienten poco naturales o demasiado tecnológicas, es poco probable que alcancen un éxito masivo.
Google sabe muy bien que su primer intento con las Google Glass, hace años, terminó en un fracaso rotundo en lugar de una revolución. En aquel entonces, la tecnología quizás estaba demasiado adelantada a su tiempo, y el producto parecía más un experimento para entusiastas que algo que la gente usaría voluntariamente en la calle. Pero la situación es diferente hoy. La IA se ha convertido en parte de la vida cotidiana, y Meta ya ha demostrado que combinar tecnología y moda puede funcionar. Probablemente Google no quiera repetir los errores del pasado; en lugar de un "ordenador en la cabeza", quiere ofrecer algo que simplemente parezca unas gafas atractivas. Y quizás aquí comience la próxima gran batalla entre los gigantes tecnológicos. Tras la guerra por los smartphones, los relojes inteligentes y los asistentes de IA, se avecina una batalla por los dispositivos que se colocarán directamente sobre nuestras narices.